CARTEL DE SEMANA SANTA AÑO 2008

virgen

 

“FERVOROSA HERMANDAD DE NAZARENOS Y COFRADÍA DE PENITENCIA DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA BUENA MUERTE Y NUESTRA SEÑORA DEL AMOR Y DEL TRABAJO”.


A ti Madre mía en tu advocación de Amor y Trabajo, a ti que te debo tanto.
Si, a ti, mirando tu rostro de pena y de resignación pero sobre todo con amor.

Tu que sientes la pena de acompañar a tu hijo en su camino al Calvario y lo ves prendido en esa cruz de la Buena Muerte.

Madre,  tu  no  estás  sola  en  ese  camino, tus costaleros a la voz de su capataz,  te  llevan  con  sentimiento de amor, mucho amor, pero sobre todo rezando,  si,  rezando como lo hacen los buenos costaleros con el corazón y con los pies, que bonito es ser costalero Madre.

Por  eso,  al  tomar  el impulso de mis primeras palabras, quiero liarme la faja  en la cintura y quiero llevar sobre mis hombros, el peso leve de esta presentación de tu cartel, convirtiéndome hoy en Costalero de la palabra.

Reverendo Padre Consiliario.
Hermano  Mayor  de la Fervorosa Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora del Amor y del Trabajo.
Autoridades
Hermanos Mayores de otras Hermandades
Miembros de la Junta de Gobierno
Cofrades, amigos, señoras y señores.

Hace  hoy  dos años tuve el honor de presentar el Cartel de la Hermandad de Caridad  del  Santísimo  Cristo  del  Trabajo  y  Ntra.  Sra. De la Luz, mi Hermandad.  Para  mí, fue un orgullo pero también una gran responsabilidad, pues  no  es  tan  fácil  para  un  humilde  cofrade  como  yo, expresar un sentimiento  que  llevas dentro del alma, a flor de piel, pero a la vez tan difícil de explicar con simples palabras.

Pero  hoy  siento en este estrado de este salón del Colegio Sagrada Familia el mismo sentimiento y responsabilidad que aquel día.

Cartel,  Tú  eres  el  protagonista de encuentros y de voluntades. Llegó el momento,  para  eso fuiste concebido por el ojo que plasmó en la fotografía el amplio espectro de colores que conforma una auténtica estampa granadina:
La Virgen del Amor y Trabajo.

A partir de este momento, tuya será la palabra y tuyo el Sentimiento fijado en  los  comercios,  en  las  casas  de  Hermandad  o en las puertas de las Iglesias.

La Virgen ya está de nuevo en la calle, visible ante los ojos que lo ven en lo  invisible  y  ante  aquellos que son incapaces de encontrarlo entre las tinieblas  de  la vida. "La fotografía que hoy se presenta, es un auténtico cartel de Semana Santa, un bellísimo cartel ferroviario"

En esta ocasión, este humilde orador sin referencias poéticas, o literarias ha  tenido  el  Honor  y  Dignidad  de recibir el encargo de esta Generosa, Hermandad  de  ser  el presentador del Cartel de la Semana Santa de dos mil ocho,  por lo que ante este grupo de amigos me presento, agradeciendo desde lo  más profundo de mi corazón tan Alta distinción, así como agradecido por las palabras de presentación.

Cualquier  granadino que lo vea, a poco que observe, podrá apreciar todo un compendio  de  detalles  en  el  mismo,  la cera perfectamente colocada, la Virgen  vestida como un reina soberana, el mejor tocado para la ocasión, la corona  posándose  en  sus  sienes  como  una rosa de pasión dorada como el reflejo de sus seis  lágrimas.

Precisamente por eso, la Hermandad y sus Cofrades han querido que tu Imagen Soberana  llegue  a nuestros hogares y a los rincones de la ciudad en forma de un Cartel muy especial, recogido por un alma sensible... el alma, uno de esos  ojos que al contemplarte, no pudo reprimir el impulso de inmortalizar el  momento  en  una instantánea que quedara también en nuestros corazones, penetrando en todos y cada uno de nosotros para que nos hable y nos cuente, nos  diga  y  nos  susurre,  convirtiendo  cada  sensación  en un cúmulo de sentimientos renovados como el recuerdo de un Viernes Santo único.

Cartel,  Granada  te  espera  impaciente  y  espera  a una Virgen de rostro hermoso,  dulce y sereno que causa asombro, admiración y que con la ternura de  una  Madre  nos consuela, mientras sus labios parecen querer pronunciar palabras  de  perdón  y sus ojos semiabiertos esperan unas miradas a la que corresponder,  miradas  de  Amor  y  de  Trabajo que unidas por su rosario, coronan  ya  esta ciudad. Por eso, estimado Luis Javier Quesada mil gracias por  trasmitirnos  tu  alma y tu mirada de granadino, tu sentir Cofrade, en este trabajo.

Por  fin  llega  el día, son las 16,30 de la tarde del viernes santo. En el Barrio  de  San  Lázaro  unos  sonidos  secos y rotundos nos indican que la puerta  lateral de su Sede Canónica, la Parroquia de San Juan de Letrán, es un  hervidero  de capillos y mantillas, humos de incienso y cera encendida.
Entreabiertos los portales nos dejan entrever la Cruz de guía y los faroles que  le darán escolta a lo largo de todo el recorrido, cuando las calles de Granada se reencuentren con su Cofradía Ferroviaria.

Granada,  espera  impaciente,  a que se descubra este cartel y espera a una Dolorosa de rostro sencillo, que al son de granaínas, nos invita con aromas del Barrio de San Lázaro ha disfrutar de una salida  de Viernes Santo.

En los días previos a esta presentación muchas han sido las veces que me he deleitado  sentándome  ante  esta imagen, contemplando desde la silla de mi despacho  cada  detalle  con  el que la Virgen Ferroviaria se engalanó y se preparó  para  salir  a  la  calle  y  como una ciudad entera se disponía a disfrutar de su puesta en escena.

Durante  estos  días  he imaginado que el papel y las tintas cobraban vida, haciendo  llegar  hasta  mí, la brisa de la tarde, el clamor del gentío, el cante profundo de una saeta, e incluso el eco lejano de los compases de una marcha  que  me  indica  que de nuevo se ha levantado el paso de la Señora, para  reanudar  lenta  y graciosamente su triunfal recorrido por las calles granadinas, por el centro, por la carrera oficial hasta la Catedral.

Sale  la  Hermandad a la calle, filas de penitentes con su hábitos negros y rojos  empiezan  a  cruzar  para coger el paseo central de la avenida de la Constitución  y  de  pronto un silencio respetuoso y sentido silencio, hace que  la  voz  del capataz, entre emocionada y firme, se proyecte a una gran distancia.

"MENOS PASO QUIERO, NO AVANZA, VAMONOS POCO A POCO, DE FRENTE."

Hasta  que  el paso del Cristo casi milagrosamente abandona el dintel de la puerta  de  salida  y  ahí  está,  alzándose  entre majestuoso y humilde el Santísimo  Cristo  de la Buena Muerte. La avenida se convierte en una nueva calle  de  la  amargura  en  esta  tarde de Viernes Santo, a hombros de sus costaleros  en  un  ejercicio de amor y trabajo. La avenida se convierte en auténtica  arteria  que  nos llevará, bombeando emociones, hasta el corazón cofrade de Granada: La Santa Iglesia Catedral.

Finalizado  tan  emotivo  momento  el  paso de Ntra. Sra. Comienza su largo recorrido.  Es ese preciso instante, el escogido por nuestro fotógrafo para sacar la instantánea que da origen a este cartel.

A  partir  de  mañana,  os  vais  a  encontrar  muchos  carteles  como éste repartidos por toda la ciudad. ¡Paraos y contempladlos! Con sólo ese gesto, el  esfuerzo  de  tantos  y  tantos  hombres  y  mujeres  de  Granada habrá mereciendo la pena. Con solo ese gesto, reforzaremos la presencia social de la  Hermandades  en nuestra Sociedad, sin vergüenza y sin tapujos. Con solo ese  gesto,  nos estaremos acercando a una nueva primavera que reciba, otra vez,  a la virgen ferroviaria del amor y del Trabajo.

Cuanto  trabajo veo Madre en este cartel, cuantas noches de ensayo, cuantos días  de  empeños, cuantas miradas al cielo. Por eso creo no equivocarme si afirmo  con  rotundidad  que  Granada  entera  se  siente  orgullosa  de la categoría cofrade que presume cada vez más y es orgullo de esta Hermandad.

Del  buen  gusto  con  el  que  Don Francisco Garvi te viste y te engalana, rodeando  con  sus  encajes de seda, el rostro bendito de la Madre. Parece, como si los mismos ángeles del firmamento hubieran bajado de la gloria para cubrir con su manto, el delicado semblante de la Señora.

Y  que  decir  de  esas flores que dan vida y esplendor a tu paso y que con tanto  cariño  y  esmero miran tus priostes, en cada pétalo y en cada aroma que  floristería  Mari,  si  Mari  y su hijo Ángel mi amigo y su familia te ponen. Ellos nunca te han abandonado, que maestría y que belleza Madre.

¿Que  es  un cartel? Un cartel es algo más que un papel pegado en cualquier pared. Un cartel es síntesis, invitación, argumento, predisposición, guiño, expectación y resumen de todo un acontecimiento.

Un  cartel  es  todo  esto  de  lo  que  os  he  hablado  y  es  también un
acontecimiento   cofrade   tan  relevante  que  siempre  debe  suponer  una
satisfacción  y  una  alegría.  Para  mí, lo ha sido, pero es que además lo cierto,  la  tarea  ha  resultado,  ahora  que  ya  voy terminando, más que sencilla de lo que a priori suponía el presentador.

Por  que  detrás  de este cartel, como os decía antes, hay cientos de vidas que  han  dejado  su huella y que han vivido momentos íntimos y entrañables que  se  repiten  año tras año como un ritual mágico que no está escrito en ningún  sitio,  pero  que  seguro está grabado en la memoria de la mayoría.
Noches  de  ensayos  costaleros con frío en el cuerpo y calor en el cuello, la  parihuela  de  ensayo lastrada con railes del tren como no podía ser de otra manera. Bocadillos resecos, viejas cintas cofrades que se distorsionan a  medida  que  las pilas del radiocasete se consumen de costero a costero.
Por eso os decía al principio que quería ser costalero de la palabra.

Desde  este  cartel,  el  Cristo  de  la Buena Muerte se asoma también a la ventana  de  todos  los escaparates de Granada. Como cada Viernes Santo, su paso  atravesará  el  dintel  de  la  capilla y recorrerá mirando el camino único,  que  es  el  recorrido  de  una  nueva  Estación  de Penitencia. La arquitectura  infinita de su canastilla tejerá el aire con sones de corneta y la cruz competirá esbelta con todas las torres que se levantan al viento.

En  cualquiera  de  esos momentos la saeta oración hecha canto que sale del corazón  y  se  eleva  a  lo  mas  alto  se  elevará  en  pura expresión de sentimiento  y  deseo  de  aliviar tus penas madre. Un reguero de mantillas negras  impregnadas de respeto adornan a las bellas mujeres del Barrio y de otros  puntos  de  la ciudad en la mayor penitencia que se puede hacer y un nuevo  silencio  anuncia que Nuestra Señora del Amor y Trabajo está a punto con su presencia, de iluminar los corazones de todos los granadinos.

Y cuando en la tarde-noche del Viernes Santo, este cartel, hecho realidad, esté en la calle, en forma de Procesión; cuando el sonido de las cornetas y tambores  envuelvan  el ambiente; cuando el olor del incienso se mezcle con el  olor  de  las  flores  para  componer una sinfonía de aromas; cuando la Sagrada  Cruz  del  Señor de la Buena Muerte esté amenizada por el ritmo de una  Marcha  y  cuando  la  Señora  de  los  Ferroviarios impregne nuestros corazones  para  alejar rencores, los Cofrades de esta Hermandad recordarán como  lejanas esas noches de reuniones, esos sufrimientos por el retraso de los  encargos, verán lejanos los agobios económicos y un largo etcétera que se  transformarán en maravillosos sueños de satisfacción por haber cumplido con la obligación cofrade de preparar una nueva Semana Santa.

Quiero  terminar  la  presentación  de  este cartel enredado en dos miradas distintas  que  se  escapan con el aire de la Buena Muerte y el frescor del amor y del Trabajo. Quedan pocos días para un nuevo Viernes Santo:

Cuando  las  viejas  puertas se abran, cientos de hermanos y de antifaces, seguirán  el  surco de la cruz de guía que da rumbo a nuestra Semana Santa.
En ese momento, el recuerdo volverá a iluminar la luz y el paso de palio de nuestra Señora saldrá otra vez de San Juan de Letrán.
                             

Muchas Gracias.

                           Vicente Aguilera Lupiañez.

 

 

 

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